¿Qué tienen en común Carlos Slim, Bill Gates y tú?


Tanta gente se obsesiona con la fama y la fortuna que a menudo pasan por alto lo realmente importante. La satisfacción personal que te da el tener éxito profesional o en el aspecto personal, es algo que muchas veces la mayor riqueza no puede comprar.

Sin ser una gurú en el tema, puedo asegurar que para ser exitosos en nuestros emprendimientos, el primer ingrediente de la receta es tener una visión clara de lo que queremos hacer y hacía dónde debemos dirigirnos para conseguirlo. En segundo lugar se requiere una alta dosis de pasión que te inspire cada día a moverte detrás de tu objetivo.

Por último, un ingrediente infaltable que se llama disciplina; ese es el que te empuja a estar en el lugar indicado sin importar los obstáculos que debas vencer para estar allí. Si tuviera la oportunidad de sentarme junto a Carlos Slim, Bill Gates o Warren Buffett, los tres hombres de negocio que en ese mismo orden encabezan la lista de los 100 billonarios del mundo publicada recientemente por la revista Forbes, y preguntarles cuál ha sido el secreto para levantar y mantener sus respectivos emporios, estoy segura de que en sus respuestas incluirían como punto de partida la visión, la pasión y la disciplina, acompañadas de una alta dosis de trabajo arduo.

Pero si mi conversación con uno de estos líderes indiscutibles de los negocios tuviera el tiempo para desarrollar a plenitud el tema, probablemente me hablarían sobre las personas que les han ayudado a construir sus éxitos, aquellos que estan donde ellos no pueden estar.

Quién dice que para tener el control necesitamos ser expertos en todos los temas? Por supuesto que si es muy importante manejar la mayor cantidad de información a fin de desenvolverse y salir airoso en cualquier conversación que se precie de interesante, sobre todo si nos afecta directamente, a eso se le llama cultura general. Sin embargo, aquel que se vanaglorie de saberlo todo posiblemente sea el que menos sabe de todos.

Siempre he escuchado que para llegar a la cima de la posición social o laboral que aspires, el secreto mejor guardado milenariamente ha sido y será por siempre hacerse acompañar en el trayecto de aquellos que saben todo acerca de un tema particular, es decir, cada uno a lo suyo.

Aprendamos a trabajar en equipo, esa es la fórmula vencedora. Haz que tus colaboradores se sientan cerca, motivalos a darte su opinión abiertamente, fomenta la libertad de expresión y ejecuta una política de puertas abiertas eliminando protocolos obsoletos que abortan ideas.

Es importante que tus empleados o socios conozcan el objetivo trazado para que juntos puedan evadir, mover o saltar obstáculos. No en vano la unión hace la fuerza, construye líderes y les hace indestructibles.

Dale valor a tu equipo e incentivalos a crecer juntos.

¡Gracias a Dios por este lunes!

Hoy le doy gracias a Dios por este nuevo día. Siento que mi entusiasmo al despertar es mayor que el de cualquier otro lunes de la semana o del mes que fuese. Ciertamente, esta efusividad por levantarme de mi cama a tomar la primera taza de café y llenar mi cuerpo de energía se debe a una razón muy particular. Después de apróximadamente tres meses de tempestad y “color blocking” electoral, finalmente la calma ha llegado. Nuestro país necesitaba este respiro y los dominicanos merecíamos este descanso ¡ya! Continúa leyendo ¡Gracias a Dios por este lunes!