Inicio » Gente » Un tiempo para ganar (1)

Llegó el verano y aunque bien podría interpretarse que hablo sobre la temporada del año más calurosa, en realidad no es a esto a lo que me refiero, mis palabras son una alusión directa a las vacaciones escolares… los chicos están oficialmente en casa!!

A estas alturas no sabemos si reir de felicidad porque tendremos un descansito de casi tres meses del afan diario de los tapones a la entrada o salida de la escuela y de las tareas que por su complejidad la mayoría de las veces nos obligan a “repetir” el curso con nuestros hijos; o quizás nuestra reacción debería ser llorar… si, llorar de tristeza ante los precios descomunales que pueden alcanzar los campamentos de verano en el país, los que ya compiten en cifras con un semestre universitario de cualquier carrera, ofrézcome!!! La realidad es que los hijos estan en casa y algo hay que idear rápido para entretenerlos y disciplinarlos, en fin, para no echar por la borda el buen ritmo que hemos logrado con el afan escolar cotidiano.

Segun los resultados del Censo Nacional de Población y Vivienda 2010, realizado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), en la República Dominicana somos en total 9,445,281 de habitantes, de esta cifra especificamente 49.8% somos mujeres y 50.17% hombres.

Asumo que probablemente seamos una población mal contada, no por fallo de la entidad encargada, sino en virtud de la cantidad de personas que por desconfianza o por no estar en su vivienda al momento de la visita del censo, no abre su puerta y por tanto su existencia no queda registrada en los libros.

Pero lo que más llama mi atención es que este censo no especifica la cantidad de niños y jóvenes en etapa escolar y universitaria que tiene el país, al menos en mi rastreo de información no pude encontrar ese dato, lo cual es preocupante en sentido de destacar como una necesidad gubernamental real la aprobación del 4% del Producto Interno Bruto en beneficio de la educación, pero además, la implementación de planes que incentiven a esos jovencitos dominicanos a desarrollar sus capacidades para bien, tomando en consideración la importancia de que dentro de pocos años estos seran los propulsores de las grandes ideas y acciones que mantendrán el país a la par de las grandes naciones del mundo y no muchos pasos atrás en acelerado retroceso. En sus manos estará nuestro destino.

Entiendo que si la edad promedio registrada por las autoridades para que un joven inicie sus malas pisadas en el mundo de la delincuencia es entre los 15 y 16 años de edad, el que este muchacho(a) desvíe su camino está en gran medida en las manos de sus progenitores y en el esmero que estos pongan en la vigilancia de sus vástagos hasta la edad en la que deban soltar los amarres y permitirles volar con alas propias.

Hasta ese punto la formación de hogar y la educación acádemica ya han sentado su base en el individuo para ayudarle a discernir por si mismo entre el bien y el mal.

No dejemos todo en manos del gobierno, las varitas mágicas solo resuelven los problemas de las princesas en los cuentos de hadas.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>